La palabra “motivación”, según la Real
Academia Española se define como: Acción
y efecto de motivar. Motivo (causa). Ensayo mental preparatorio de una acción para animar o animarse
a ejecutarla con interés y diligencia.
Su raíz proviene del latín
motivus, que en su esencia se traduce
como la causa del movimiento. Lo que quiere decir que se usa como medio para alcanzar
una necesidad, impulsándonos a ponernos en acción.
En el trabajo no se puede
obviar este medio de proyección hacia el éxito, y cada día son más las empresas
interesadas y sobre todo conscientes de la importancia de que sus trabajadores
estén motivados y orgullosos de desempeñar determinada tarea. El medio ambiente
laboral es un factor de suma importancia, pues el entorno puede potenciar la
motivación de alguien, o por el contario lo puede llegar a desmotivar y por
ende su productividad será mucho menor de la que se es capaz de alcanzar.
Las compañías fomentan y
premian a sus trabajadores para que se sientan motivados de que son importantes
como personas y que como trabajadores desempeñan importantes labores de igual
manera. Los incentivos comúnmente son premios de dinero, autos, cenas, bienes
materiales, entre otros. Más allá de ser premiados, debemos mantenernos motivados
por elementos que superan lo material, por ejemplo la familia, un ser querido,
etc, esto provoca que nuestra fuerza de voluntad no disminuya y que no tenga
que mantenerse por medio del materialismo.
Una de las teorías para
comprender de mejor manera la motivación humana, fue la que realizó Maslow,
quien jerarquizó los motivos que todo ser humano tiene o podría tener
dependiendo de su situación personal.


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