viernes, 23 de noviembre de 2012

A B C de nuestra salud emocional y conductual.



De acuerdo con la clase anterior, el tema que a mi parecer fue el más interesante se llama el A B C de nuestra salud emocional y conductual.

En este sistema sencillo de letras, cada una lleva consigo toda una gama de factores presentes en nuestra vida. Por ejemplo la letra A se define como el hecho de la vida o la actividad (quiere decir todas nuestras vivencias a lo largo del tiempo que nos han ido marcando, ya sea para bien o para mal). La letra B representa: pensamientos, creencias y experiencias que activan en nosotros una determinada conducta. Y por último pero no menos importante está la letra C, se refiere a la conducta, al comportamiento adoptado.

Se podrían citar un par de letras más que también se relacionan a este tema, pero desde un punto de vista más práctico para empezar a implementar este modelo de conducta con las tres primeras letras basta.

Básicamente se pueden tomar todas las variables que implica cada letra, de manera que toda nuestra experiencia de vida se ha ido almacenando en un fólder llamado (A),  y en él hay tanto experiencias gratificantes como traumantes y todo ello ha traído una consecuencia que ha cambiado nuestra conducta y forma de pensar (C), pero B es la medida que dicta cómo actuar tanto para A como para C y aquí es donde nos encontramos con nuestro pasado al recordar todas las cosas que alguna vez nos hirieron y no pudimos superarlas de manera correcta, lo que nos hace fracasar ante un determinado problema o conflicto.

 
Para ver claro, basta con cambiar la dirección de la mirada (Antoine De Saint Exupery). Con esta frase se resume la manera de hacer la paz con el pasado y los pensamientos que nos persiguen, debemos rellenar esos vacíos con pensamientos racionales que cambien nuestra forma de actuar ante la vida cuando tengamos que lidiar de nuevo con situaciones frustrantes.
 
 
Agradezco cada persona que se cruza en mi vida, tanto si me hace sentir bien como si me hace sentir mal. Aquellos que me causan dolor y sufrimiento son mis verdaderos maestros. Bendigo cada adversidad que se me presenta porque me ayuda a ser más paciente, más comprensivo, más humilde y estar cada vez más cerca de Dios.
 

1 comentario:

  1. ESta semana en mi clase de HIstoria del Derecho, nos mencionaron algo al respecto, de como el cerebro se divide en 3 partes, y de que nuestras reacciones mas agresivas vienen del efecto reptil.

    El cerebro reptil es el cerebro primario. En él se ubica la inteligencia básica, se posesionan comportamientos y conductas que se adquieren en la niñez y se repiten en la vida adulta.

    Su comportamiento es similar entre humanos y animales. La diferencia está en que los humanos lo han socializado, por ejemplo: los perros se orinan en lugares determinados para delimitar su territorio, el hombre utiliza la palabra, los símbolos, signos, señalizaciones y gestos con el mismo objetivo.

    El uso de este cerebro proporciona la formación de hábitos mediante una acción repetida varias veces, hasta que se organizan y se estructuran como "rutinas". Dentro del campo educativo el sistema reptil tiene su implicación, puesto que están involucradas las acciones tales como: rutinas, valores, movimiento, espacio, territorio, condicionamiento, entre otras.

    La imitación es otra manifestación del cerebro reptil, es el caso del adolescente que quiere ocupar un lugar en la sociedad e imita moda, ritos, léxico, valores, hábitos y costumbres. (Ver anexo C).

    Dentro de la concepción del análisis transaccional es la acción del padre para reafirmar las decisiones tomadas: "cómo vivirás en el futuro" y velar por "la fidelidad del guión de la vida o plan de vida". Aún cuando estas decisiones son hechas desde el estado niño, bajo presión y en cualquier etapa evolutiva del individuo, siguen un sentido básico que les pauta el cerebro reptil: cuerpo, columna vertebral, rutinas, valores, imitaciones, rituales, territorio, tiempo, ritmo y eventos de la existencia misma.

    Este cerebro permite que el individuo imite y supere los paradigmas establecidos, en cuanto a inteligencia básica se refiere. Fiel ejemplo ha sido la industria relojera japonesa que imitó y superó exitosamente el mercado de la relojería suiza.

    Me pareció una teoría muy interesante, hasta el hecho de no poder recordar cualquier acción violenta.

    Explicacion que me dio el profesor y juez Berny Solano Solano

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